Juan Miguel Villar Mir suma en sus vitrinas numerosos reconocimientos, como la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica que recibió de manos del Gobierno de Zapatero en funciones, en diciembre de 2011; o la Gran Cruz de Carlos III que recogió en julio del 76. Pero, sin duda, el mayor reconocimiento del Estado lo recibió cuando el rey creó un marquesado a su medida en febrero de 2011. De hecho, la joya del grupo que preside Villar Mir, OHL, fue una de las empresas que se llevaron el contrato para construir un AVE de Medina a La Meca, un acuerdo en el que intervinieron ministros y el propio Rey.

Otro jefe de estado, el dictador Francisco Franco, también alabó la dedicación a España del presidente del Grupo Villar Mir. En el 66 y el 68, recibió las cruces del mérito civil y del militar, respectivamente. La fecha de entrega fue en ambos casos la misma: el 18 de julio, efeméride del levantamiento militar que dio paso a la Guerra Civil. Y es que el ahora empresario sumó varios cargos durante la dictadura: fue subdirector general de puertos, director general de Empleo y secretario del Patronato del Fondo Nacional de Protección del Trabajo. Durante siete meses, llegó a ser Ministro de Hacienda en el gobierno de Arias Navarro.

Si las cosas siguen el rumbo que ha marcado el marqués, su hijo Juan Villar Mir de Fuentes heredará el timón del grupo familiar y, por ende, el de OHL. De momento, ya es vicepresidente de ambas compañías. Sus otros dos hijos, Álvaro y Silvia, son consejeros. El mismo esquema se repite en la Fundación Villar Mir: Juan padre es presidente; Juan hijo, vicepresidente; y Silvia y Álvaro son vocales.

La boda de la hija, con Botín, un Entrecanales y un Primo de Rivera como testigos

En septiembre de 1990, Silvia Villar Mir se casó con Javier López Madrid. A la boda de la única hija del presidente de OHL acudieron testigos como Emilio Botín, Bruno Entrecanales Domecq (hijo de Entrecanales de Azcárate) y Pelayo Primo de Rivera y Oriol (sí, su abuelo era hermano de José Antonio Primo de Rivera). No sería la primera vez que Bruno y Pelayo coincidirían en una boda: siete años después, era el propio Pelayo el que se casaba con Inés Isabel Entrecanales, la prima de Bruno.

Como dote, el nuevo yerno sumó su nombre a los consejos de administración del grupo y, por ende, de OHL. Además, como el resto de hijos del marqués, es vocal en su fundación. Javier López Madrid fue uno de los consejeros que se sentaba en la mesa de Bankia cuando se descubrió el agujero y justo antes de la nacionalización.